miércoles, 24 de junio de 2026

este poema es para luciana caamaño

que, en medio de la mudanza del padre de una amiga en común,

me primerió la biografía de Galimberti, libro que siempre quise y

nunca conseguí o pude comprar.

Igual todas nos llevamos tesoros:

un ajuar de bebé de los ochenta bordado a mano

una pirex de cerámica color verde militar

un almohadón colorido que dice "Venezuela"

dos floreros de cristal.

Las casas de las personas algún día deben desarmarse

y no es una tarea grata, o sí

pero la vida de las personas está en las cosas.

Todos le quitan importancia a las cosas

pero las cosas son importantes.

Nos constituyen

como los organos

o los bebés que llevamos a cuestas algunos meses

alimentándose de nosotrxs

bebiendo nuestro elixir natural

que es el líquido amniotico,

heroína para bebés.

Yo también quiero un trago

de líquido anmiótico

y también quiero 

el libro de Galimberti 

que me primerió 

luciana caamaño

para su hermana camila.

Fuá, qué buenos escritores Mario Verdugo y Juana Bignozzi 

seguro no digo nada nuevo

pero para mí son los mejores

aunque no me gusta pensarlo en esos términos

prefiero leer a Mario Verdugo, que nació en Talca en la década del setenta,

y decir fuá qué buen escritor, este verso traspasa mis neuronas

y de algún modo las vuelve mejores

todos deberían conocer a Mario Verdugo y a Juana Bignozzi

porque hace bien a la vida y a las neuronas

y nos hace mejores, no dan poderes

no sé de qué tipo

pero nos dan.

 hace un día helado fuera

apenas soportable 

para una piel tan fina y elastizada como la nuestra

con la estufa al mango

todo vapor

hacia un futuro idefinido,

una criatura danza

dentro mío

se contorsiona 

hace vueltas carnero

(todo esto solo puede verse

con un super dispositivo)

me siento más en el medioevo

que alguien que vivía en el medioevo

me siento re contra en el medioevo

afuera hielo

yo, un animalito.