martes, 30 de junio de 2026

Porque lo más importante es enamorarte de tu barrio

Porque lo más importante es enamorarte de tu barrio

En Chile mi barrio se llamaba Ñuñoa 

y yo estaba enamorada,

salía con la bici, un casco y mi mochila

por la ciclovía 

hacia el posgrado a presenciar clases sobre barroco

en Providencia.

También iba a la biblioteca de la Universidad Católica,

que estaba mucho más cerca.

Ahí se cursaban artes y siempre podía escuchar

diversas clases de violín, contrabajo o sencillamente

practicaban danzas.

Era un castillo muy pulcro

y, a menudo, me peleaba con los guardias de seguridad

que eran sumamente inflexibles.

En Río, me enamoré de Tijuca,

un barrio sin playa en la parte norte.

Hacer compras en la feria era mi día favorito:

papayas, melones, paltas del tamaño de un bebé,

pescados frescos, flores y especias.

Además me sentía cool porque era el barrio

del cantante Tim Maia.

Mientras mis compañeros gastaban fortunas

para alquilar en las zonas turísticas,

yo pagaba un alquiler muy magro

y ahorraba dinero.

Los sábados había feria de animales exóticos

gran cantidad de pájaros, monos y culebras

encerrados en estados deplorables

lo que me traía mucha tristeza.

En Brasil hay ideas extrañas de la legalidad.

A lo lejos, además, se veía la floresta

y sobre ella algunas favelas como láminas de colores

dispersas en el aire en un paisaje lisérgico

de plumas y vapores coloridos.

Mi barrio de ahora también me enamora.

Es un barrio trabajador del puerto de Mar del Plata.

Hay comerciantes y evangelistas

que en nuestra época vienen a ser 

el mismo tipo de persona.

Creo que pasar y ver las iglesias con gigantografías

de caras de pastores que llevan corte rutera

es exótico.

Trato de no juzgar nada.

Hay un supermercado chino genial

que se llama Argenchina

y ahí conocí a la cajera más joven de todas,

una chinita de dos años que se llama Solana

y ya sabe cobrar con qr y pasar tarjetas de débito.

 hoy fui a la clase de funcional

que imparte Debo-fit

en otro horario

y una de mis compañeras 

tenía puesta la mochila de Pedidos-ya.

Para hacer la clase, por suspuesto,

se la sacó y la dejó al costado.

Cuando la clase terminó

abrió la mochila y sacó

mucha comida de elaboración casera

que vendió al resto de las alumnas.

Después se volvió a poner su campera

de Pedidos-ya,

se calzó la mochila

y subió a su moto

Zanella ZB 110.


lunes, 29 de junio de 2026

miércoles, 24 de junio de 2026

este poema es para luciana caamaño

que, en medio de la mudanza del padre de una amiga en común,

me primerió la biografía de Galimberti, libro que siempre quise y

nunca conseguí o pude comprar.

Igual todas nos llevamos tesoros:

un ajuar de bebé de los ochenta bordado a mano

una pirex de cerámica color verde militar

un almohadón colorido que dice "Venezuela"

dos floreros de cristal.

Las casas de las personas algún día deben desarmarse

y no es una tarea grata, o sí

pero la vida de las personas está en las cosas.

Todos le quitan importancia a las cosas

pero las cosas son importantes.

Nos constituyen

como los organos

o los bebés que llevamos a cuestas algunos meses

alimentándose de nosotrxs

bebiendo nuestro elixir natural

que es el líquido amniotico,

heroína para bebés.

Yo también quiero un trago

de líquido anmiótico

y también quiero 

el libro de Galimberti 

que me primerió 

luciana caamaño

para su hermana camila.

Fuá, qué buenos escritores Mario Verdugo y Juana Bignozzi 

seguro no digo nada nuevo

pero para mí son los mejores

aunque no me gusta pensarlo en esos términos

prefiero leer a Mario Verdugo, que nació en Talca en la década del setenta,

y decir fuá qué buen escritor, este verso traspasa mis neuronas

y de algún modo las vuelve mejores

todos deberían conocer a Mario Verdugo y a Juana Bignozzi

porque hace bien a la vida y a las neuronas

y nos hace mejores, no dan poderes

no sé de qué tipo

pero nos dan.

 hace un día helado fuera

apenas soportable 

para una piel tan fina y elastizada como la nuestra

con la estufa al mango

todo vapor

hacia un futuro idefinido,

una criatura danza

dentro mío

se contorsiona 

hace vueltas carnero

(todo esto solo puede verse

con un super dispositivo)

me siento más en el medioevo

que alguien que vivía en el medioevo

me siento re contra en el medioevo

afuera hielo

yo, un animalito.