miércoles, 2 de marzo de 2016

consumo



Quiero decir que por primera vez estiré la billetera y fui a una fiambrería cara.
 Me compré 200 gramos de salamín con especias que me salieron una fortuna y pagué con débito. 
Es el mejor que comí en mi vida, su calidad es insuperable. 
Está cortado, en un taper en la heladera. Todos los días paso, robo una feta y sigo mi camino.
 La impresión que me queda al final del día es que ese salamín es infinito.

lunes, 29 de febrero de 2016

Rendir en diciembre, María Florencia 15 años

Diferencias entre el policial negro y el policial clásico: 

"El policial clásico, justamente, tiene lo básico: siempre hay un hecho trágico en la historia, que también hay un culpable de esa tragedia. Está el detective que siempre participa "en contra de la policía". Termina siendo confusa la verdad porque el asesino o como quieran llamarlo es un personaje que aparece muy seguido, pareciera un personaje terciario cuando termina siendo el principal".

"Policial negro tiene una parte oscura fea, como dice su nombre"


"Los animales de Rebelión en la granja de George Orwell se rebelan por el simple hecho de que los tenían para alimentar y matarlos, como un negocio. Estaban hartos de que los maten". 

Sueñan los androides con ovejas eléctricas de Philip K. Dick es una novela de ciencia ficción. Descubris que toda la novela está basada en el futuro porque tienen una máquina para configurar los estados de ánimo. Eso es tecnológico.

jueves, 25 de febrero de 2016



Si sos una chica que se pone en cuatro patas y que juega con los animales, como si fuera parte de una manada, podés ser mi amiga
Si sos una chica que piensa que tiene cara de animal, en las mañanas, o cara del grinch el día de navidad podés ser mi amiga
si gritás sin motivo frases incompresibles como tourette
Si sos una chica que a veces se cree inteligentísima y otras veces con el cerebro de un pescado que flota por un océano de basura
podés ser mi amiga
Si tenés pensamientos sucios y maldad para conversar
Una maceta se está cayendo, por ejemplo
Si sos una chica que nunca tiene plata y que vive con lo justo como si no le importara
Nada de dramatismo en general
Que está muchas horas en un sillón y que odia la idea de familia           
Que siente que está sola en el planeta
Ahora mismo las personas conversan en mi vereda sobre la comida que van a preparar
Que nunca limpia y que esconde el desorden en un placard
Que tiene pesadillas
O hace las cosas obsesivamente y así nomás
Con perplejidad o mal humor pero con convicción de que está bien
Lo que está haciendo está bien y nadie puede decir lo contrario
Lo que le gusta está bien y los errores de todos los días
Un momento de la tarde
En el que las plantas de tan transparentes
desaparecen.

martes, 23 de febrero de 2016

el censor



Soñé que organizaba una lectura de poesía en mi casa y que todo era un desastre.
Tocaban el timbre, y la primera persona que llegaba era una ex amiga que me odia. Intentaba saludarla y me trataba mal, entonces le decía “andate” y ella decía que no, que no se iba a ir. La empujaba hacia la puerta pero siempre volvía. Por toda la casa estaba distribuida una especie de feria con objetos de diseño y ropa, y los locales eran atendidos por gente de la ciudad. Luciana vendía libros y Matías tenía un fernet en la mano. Había muchos poetas chilenos tirados en el piso haciendo una performance que me daba mucha vergüenza,  yo les pedía que la hagan al final y ellos no querían. Gritaban palabras como “aire, fuego, tierra, poder” y daban vueltas carnero. Cuando me tocaba leer, iba hacia mi biblioteca y empezaban a salir millones de fanzines y plaquetas de poesía y no entendía ninguno de los textos. Al final, me subía arriba de una mesa entre la gente, y aparecía un hombre extraño, igual al Karl Marx que me evaluaba con la mirada. Era un hombre ridículo, con barba larga, anteojitos, y vestido con ropa del siglo XIX. Mientras leía, el hombre ponía cara de enojado y de repente intervenía después de uno de mis poemas y me decía “un horror, no tiene ritmo, rima, estrofas”. Entonces yo me enojaba mucho, ya era el colmo, todo había salido mal, y le tiraba un vaso de coca cola en la cabeza. En ese momento, pude ver como se alejaba y desaparecía por la puerta como un fantasma.