Hoy debofit, que hacía los ejercicios con nosotras pero de manera más enérgica gritó, "¡chicas, no paren, dios es testigo!". Me di cuenta que el control no es mi amigo y que dios sea testigo me da menos ganas de hacer los ejercios. No me motiva para nada. Hago todo hiper lento con nada o nulo peso como modo de provocación. Siempre voy a ser una pésima alumna no importa la disciplina. Cuando tocó saltar la soga me enredé. Al comenzar la clase pasaron Los redondos y después una banda que se llamaba Los tipitos. No sé si sigue existiendo. La canción era "Campanas en la noche" y me acuerdo que cuando tenía 12 años la pasaban mucho en la radio y un poco me gustaba porque decía "No existe el olvido, mi amor". Después sonó "Costumbres argentinas" de Los abuelos de la nada que dice algo así como "cada vez la situación está peor/ de corazón/ yo camino un poco y vuelvo a empezar de nuevo". Es re triste pero pega perfecto con el contexto, pienso. Entonces dios, los redondos, los tipitos, los abuelos de la nada, debofit, dios testigo de todos nosotros mientras hacemos fuerza de brazos. Una serie de restos de cosas, pienso, restos de algo más, del rock, de una idea de lo nacional, de bandas de varones o restos de rockeros. Últimamente cuando voy a una marcha y pasan Los redondos me deprimo un montón. La canción que más me deprime es "banderas en tu corazón". Es la que más suena. Es un himno nostalgico como gente que se aferra inutilmente a un pedacito de mastil. Las luchas de este siglo deberían tener canciones nuevas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario